Archivo por meses: junio 2009

ADN

El ser humano es* un ser naturalmente filosófico, como también esencialmente religioso. También es un ser naturalmente individual y social, sin embargo estas realidades intrínsecas, pueden ser puestas en duda o negado uno de los aspectos, ante su falta de uso practico.

Si afirmo que todos los seres humanos somos esencialmente religiosos, tengo que dar por lo menos una minima idea de porque lo somos, porque la realidad parece confirmar lo contrario.

Entre el Ser (Dios) y nuestro ser, hay múltiples y profundas interferencias. Para entender esto, tenemos un símil que nos puede ayudar para orientarnos:
Un padre esta unido a su hijo por lazos de sangre, ademas por el afecto, pero el “de” es esencial y el “por” es accidental. El “de” no se puede negar, es indisoluble e indivisible, pero “por” la falta de afecto, podemos negar el valor de esa paternidad, mas no su unidad. El hijo esta unido a su padre, por éste lazo indisoluble e indivisible, aunque no lo haya visto nunca, quizás porque murió justo antes de que el naciera, pero sin embargo esta unido porque contiene sus mismos componentes genéticos, que determinan su procedencia.

El hijo, puede estar materialmente separado de su padre, porque “lo material” de su padre ya no existe, o porque aúnque viva, están separados por múltiples interferencias, como puede ser indiferencia afectiva o lo que es peor, por odios. Pero aún en el peor de los casas permanecen unidos.
Pero unidos no significa fusionados, para que haya fusión se necesita “fundición”, que cada uno pierda sus características individuales para formar un nuevo ser, pero no es esto lo que ocurre con la unidad padre-hijo.

En la realidad “Dios-criatura” “Creador–creado” “Padre- hijo” ocurre exactamente lo mismo, solo que el “AND” no procede de la materia sino del Ser, de Dios “directamente”, por lo que es imposible estudiarlos o comprobarlos científicamente. La ciencia esta limitada por la materia, sin materia no hay ciencia.

Lo que les ocurre a muchos, es que han “comprado” – quizás sin saberlo concientemente- la idea fomentada por el liberalismo racionalista, que ve la vida (según el método de Descartes y su derivado positivista), desde un solo aspecto: el pensamiento científico, y lo que no pueden alcanzar con su intelecto “científico” no existe. Y aunque parezca una exageración lo que te voy a decir, niegan esta unión y esta procedencia (de Dios) con los mismos argumentos “científicos” del hijo que pondria en duda su procedencia, porque nunca vio a su padre. Y porque no cree en la fotografía, por ser esta, una invención humana. Ni cree en el testimonio de los científicos cuando le dan el resultado del ADN, objetando que al no conocer él de ciencia, no puede constatar científicamente, en forma directa, el análisis, para sacar sus propias conclusiones.

*Aclaro
En algunos casos suelo hablar del ser humano como si yo no lo fuera. Al decir: ”el ser humano es” en lugar de “los seres humanos somos” no es porque no me considere ser humano -obvio-, sino porque la mejor forma de juzgar la realidad o juzgarse a si mismo es salirse de si —parcialidad- para mirar desde afuera, es mucho mas difícil el juicio justo, cuando somos juez y parte.

ARTE BRUTO

Jean Dubuffet, pintor y escultor de origen francés, notablemente influyente en la segunda mitad del Siglo XX, “descubrió” en hospitales y psiquiátricos una respuesta a la confusión que el liberalismo anárquico le había dejado sobre el arte convencional. Tras pasar un periodo recorriendo sanatorios de Suiza, comenzó su propia colección de arte marginal a partir del contacto con personalidades al margen de la sociedad -enfermos, locos, perturbados de todo tipo, ancianos, e incluso niños- descubrió según él, “una estética por completo innata”. “Un arte producido por aquellos que no fueron contaminados por ninguna clase de influencia ni academicismo artístico”. No solo se limitó a esa investigación, sino que hizo todo lo posible por “categorizarla” mediante la difusión con carácter de movimiento de vanguardia. Dubuffet, acuñó el término “arte bruto” a su pretendido movimiento.
En cuanto a su obra es en definitiva un expresionismo de corte ingenuo muy intrincado, que roza la perturbación.
Junto con Dubuffet, hubo unos pocos representantes mas, como Adolf Wölfli o Robert Tatin.
Según Dubuffet, el arte había sido asfixiado en la mayor parte de los casos por las imposiciones de la sociedad. De esta manera, los únicos que realmente habrían podido dar rienda suelta a esta potencialidad, serían aquellos que se encontraban precisamente al margen de ésta; todo aquel individuo exonerado de las exigencias sociales y con un gusto estético por completo virgen.

Este dato es una prueba mas de la enorme distorsión que generó en todos los campos, la cultura del “libre pensador”, entendido como indepedencia total, aún de toda sensatez.

Objeción

Esto en realidad no prueba nada para una mentalidad relativista, que pone en duda y lo cuestiona todo, quizás con argumentos, pero sin ningún fundamento real.

Relativismo liberal

El relativismo comenzó poniendo en duda todo, y es la gran “filosofía” extremadamente seductora, para “cultivar” la ignorancia, ya que nada puede ser defendido si todo puede ser falso, si nadie puede decir que es verdad y que mentira, porque todo esta sujeto a las variables de ajuste de los tiempos, porque nada hay permanente, ni principios ni finales, solo es valido lo que hoy vale y puede dejar de valer mañana, Entonces, ¿ que sentido tiene interesarse por algo que no vale, o no valdrá mañana?

En conclusión: hay que mantener una opinión o actitud mientras esta opinión y actitud sea la que se usa y cambiar cuando cambie.

La idea principal que me propuse con éste blog, es tratar de dar fundamentos para demostrar el error grave de la cultura relativista liberal, cuya mentalidad no tolera las ideas permanentes.
Tengo que confesar, que a veces pienso que es una tarea inútil, pero me sobrepongo a esto, todos los días. Porque siendo hoy la inmensa mayoría, relativista, no se a quien realmente me dirijo.

Escribo un mensaje a quien no le llega, le hablo a un sordo, o le escribo a un ciego, porque no puede lee; o no lee, porque no le interesa. Pero en fin, seguiré escribiendo porque apuesto a que Alguien recogerá la siembra, y aquellos que hoy siendo relativistas por ambiente cultural, dejen de serlo por convicción.

IMPACIENCIAS

Las impaciencias son un simple indicio de no aceptar la realidad tal como es. Está provocada por un sentimiento de impotencia de no poder cambiar una realidad que no queremos, y quisiéramos tener la omnipotencia de Dios, para de un solo saque convertir el mal en bien.
Aunque el mal que queremos cambiar sea realmente un mal, o el bien sea realmente un bien, la impaciencia estropea las mejores intenciones, porque de la impaciencia nace la intolerancia -falta de tolerancia a la realidad- y de la intolerancia derivan los desprecios, las ofensas y humillaciones, las injurias, calumnias y asesinatos.
Si luchamos por cambiar todo aquello que consideramos un mal, no olvidemos lo inclinados que estamos a manejarnos como si fuéramos Dios, pero tengamos la responsabilidad que el mal que combatimos sea verdaderamente mal y no al revés.

ATEISMO

El ateismo es una creencia muy profunda.
Se da:
por una profunda desilusión
por un profundo resentimiento
por un profundo orgullo
por un profundo desconocimiento
por una profunda confusión
por una profunda falta de fe

El ateismo es una circunstancia transitoria,
lo máximo que puede durar es una vida,
siempre se comprueba el error,
muchos lo verifican demasiado tarde,
y es una pena.

MADUREZ

Los hombres no somos higos, ni cocodrilos, mucho menos dinosaurios. Las especies animales no maduran: crecen, desarrollan, envejecen, y al final mueren y se corrompen. Los higos, como cualquier otra especie vegetal, crece, se desarrolla, pero no mueren. Alcanzan un grado de maduración en la cual, si no se usa de alimento, comienza el proceso de descomposición o corrupción.
En nosotros los hombres, estas realidades se dan parcialmente, crecemos, componiendo nuestra vida, y descomponiéndonos muchas veces, pero podemos volver a recomponernos. Podemos madurar o no madurar nunca. Incluso, podemos corrompernos aún antes de morir.

Abrirse / Cerrarse

Muchas veces se identifica la madurez con la persona asentada en sus ideas, y por esta causa se cierra haciéndose menos permeables a los cambios, sin embargo, la apertura o cerrazón se identifica mas con la capacidades y posibilidades temperamentales que con la madures.
El cerrarse es una cuestión operativa y accidental que no tiene nada que ver en forma directa con la maduración en si. Y se puede ser tan maduro tanto al cerrarse como al abrirse, todo depende a que cosas uno se cierra y a cuales uno se abre. La cerrazón tiene un único sentido: no abrirse al error y al mal. El cerrarse esta bien cuando lo que creemos como mal, es mal. Y cerrarse esta mal, cuando lo que creemos como mal, es bien.

Cronología

Venimos al mundo con tres carpetas vacías que se llaman: “Creo”, “No Creo” y “Dudoso” A medida que vamos teniendo conciencia del mundo exterior vamos colocando en cada una la información que recibimos. A medida que crecemos, vamos pasando las cosas conocidas de carpeta a carpeta según los datos nuevos que vamos incorporando. Con el correr del tiempo, muchas cosas que creíamos, se nos desvanecen, y las pasamos de la carpeta “Creo” a “No Creo”, muchas de las cosas que dudábamos se nos confirman y las pasamos a la de “Creo”, y otras las pasamos o las dejamos en la de material “Dudoso”.
A partir del momento de nuestra llegada a éste mundo, nuestro ojos abren sus puertas de par en par a la realidad, en los primeros tiempos, somos simples y totalmente abiertos, por sencillez. Todo es maravilloso y creemos todo lo que nos presentan, pero a medida que crecemos, vamos recibiendo ciertas cosas que se perciben como amenazas y vamos desarrollando los mecanismos de defensa, los primeros “camuflajes”.
En la adolescencia, nos abrimos al mundo casi tragándonos la realidad, pero ante ese vértigo, como quien pasa de pobre a millonario en un día, nos mareamos, y ante el miedo de tanta novedad, los mecanismos de defensa van haciendo lo suyo y nos cerramos, por miedo a peder nuestra personalidad, y ser manipulados. Nuestra vida interior se complica y nos defendemos orgullosamente; diría: irrespetuosamente. Pero después pasan los años y aumenta la experiencia de la vida y vamos comprobando la poca solvencia de nuestras seguridades. Y esta experiencia nos indica que debemos abrirnos. Hemos llegado a ser adultos.
Así entramos en los años, en teoría de la “madurez”, y pasa un hecho curioso, empezamos a sentir que la vida esta echa, y creemos que la suerte esta echada, lo que no hicimos hasta ahora ya no lo podremos hacer, y estamos menos dispuesto a cambiar, y nos volvemos a cerrar, pero esta vez por cansancio y comodidad, ya no importa tanto si es verdad o no lo que creemos, o lo que no creemos, empezamos a pensar en función de pasado, “es lo que tenemos”,” lo que hemos hecho”. Y nos quedamos con el auto modelo setenta antes que abrirnos a uno nuevo.
Estas etapas, en la realidad no es tan absoluta como en esta descripción, pero se entiende su sentido general.

La madurez verdadera, esta mucho mas cercana a la personalidad del que mantiene el alma joven -entusiasta ante un mundo desconocido- y el espíritu de un niño -que sencillamente se admira ante la vida-, con la sabiduría de un viejo consumido por los años, que sigue manteniendo la idea, de que es mas valioso lo que le queda por aprender, que entretenerse con lo aprendido.

AUTORITARISMO

Todos sabemos que fueron muchas las causas que favorecieron la sistematización del liberalismo, pero no podemos olvidar lo que fue su caballito de batalla y su sentido de vida, (iba a decir de venta): la lucha contra el autoritarismo. No esta demás decir que el caballito fue montado con el jinete del odio.

No es la primera vez, ni será la ultima, que los hombres buscamos soluciones fáciles y seductoras, en lugar de las mas acertadas.
El liberalismo filosófico, en cuanto se gestó, mostró un componente desequilibrado que jamás se pudo desprender: que la convirtió en una concepción anárquica.
Y aunque con el correr del tiempo mostró en su aspecto político una indudable democratización, en la practica demuestra que es mas aparente que real.
Para el liberalismo la liberad es un fin en si mismo.
Al despojarla totalmente de su carácter de medio, la desnaturalizó, convirtiéndola en camino para llegar a la decadencia en lugar de, a la plena realización de cada hombre, de cada sociedad, de cada época.

La ideología liberal planteó la disyuntiva: libertad-autoridad, confundiendo autoridad con un fuerte componente deformador de su rol: el abuso. Viendo autoridad y autoritarismo casi como la misma cosa. Esta disyuntiva, sacó al problema de su debido lugar, y oscureció –ensució- lo principal: que la liberad de unos no puede excluir la de los otros. En su filosofía real -no aparente- que es anárquica, la autoridad fue destruida.
Primero atacaron con la autoridad del Estado (para sacarle el poder a la aristocracia) luego a las Instituciones de moral, defensa y prevención: Militares, Iglesia, Policía, después fue descendiendo a las instituciones básicas: Familia, Padres, Docentes, etc.

Si bien es verdad, que hubo muchísimos malos ejemplos, no han sido las instituciones sino los hombres en el ejercicio del poder los responsables. Cuando los hombres que representan a las instituciones son violentos o asesinos, las instituciones son el blanco de los ataques de los superficiales o resentidos. Pero en definitiva, en una verdadera democracia, los hombres pasan y las instituciones quedan, y debe ser resguardadas y separadas de sus propios conductores circunstanciales, nobles o impíos. Hombre de carne y hueso con debilidades y miserias, sin ninguna duda, pero ¿alguien puede decir con total seguridad estar libre de esto, si estuviera en las mismas circunstancias, como para escandalizarse?
Todos los que tenemos que ejercer algún tipo de autoridad, (yo solo con mis hijos, ya no tanto, están grandecitos) estamos tentados al autoritarismo y de hecho podemos abusar cuando el poder y nuestras miserias son grandes, pero no por eso, es esta una condición inevitable en el ejercido de la autoridad.
Y así lo siguen creyendo los liberales políticos de izquierdas y derechas.

Las consecuencias están a la vista, pero voy a apuntar dos detalles para la reflexión:
Por un lado los que tienen el poder de manejar a las naciones, disponen ya de libertad absoluta de disponer a su antojo de los mecanismos del Estado, porque es imposible que deje de existir, solo pasó a sus manos a falta de negarle su autoridad, y su rol de independiente de las instituciones. De esta manera tienen el poder que ejercen abusivamente, seudo democráticamente, a su antojo a todos los que de ellos dependemos, ¿donde quedó la libertad que dijeron que tendríamos?
y como tampoco hay una autoridad moral independiente de cada uno, también manejan la moral a su antojo, inventando leyes o torciéndolas para su provecho,.
Y por otro lado están los hombre comunes, medio, masa, mayoría, pueblo, trabajador, o como quieras llamarlo, con la autoridad absoluta para rechazar toda autoridad que se nos de la gana, (toda libertad que esté dentro de nuestra limitada libertad, obviamente) y ademas con la liberad absoluta de faltarle el respeto a quien se nos ocurra, sea autoritaria o autoridad, que es casi lo mismo.

Por esto hemos llegado hoy a considerar el ejercicio de la autoridad, como sinónimo casi de autoritarismo y el enemigo irreconciliables de la libertad. Este ambiente, limita aún mas las posibilidades de aprender a ejercer la autoridad sin abusos. Y nos quita la posibilidad de aprender a ejercer la liberad de obedecer responsablemente y hacernos respetar como corresponde.

REALIDEALISMO

Destruidos los cimientos de una sociedad, es muy fácil después corromperla. Los cimientos, se destruyen a partir de dos cosas esenciales: errores de concepto en ideas fundamentales y el tiempo para que hagan su efecto en las mayorías.
Las sociedades las socavan o cimientan las minorías “selectas” y las destruyen o construyen las mayorías ”comunes” con el correr del tiempo.
Siempre es preferible no deslizarse hacia lo fácil, porque el descenso tiene la particularidad de acelerar la caída a medida que se desciende. Por eso, es hoy extremadamente difícil contrarrestar la inercia, y recomponer un estado generalizado de decadencia, pero por otro lado, es imposible cambiarlo si creemos que no se puede hacer nada.

La ideología liberal, al socavar las bases, corrompió las conductas, porque al fomentar lo útil como “lo bueno” y lo inútil como ”lo malo” se ha perdido la noción verdadera de bien y de mal,y hemos perdido lo mas esencial de la condición humana.
Lógicamente, para todos aquellos que no les importa mas que su conveniencia y bienestar personal, que han perdido, o nunca tuvieron, la mas minima preocupación por el otro, estas palabras están totalmente de mas, pero apelo a los que no son así y tienen una vida por delante, para que se movilicen, -primero interiormente-, para no ser, y hacer, mas de lo mismo.

Si crees que es mas sensato pensar que no se puede hacer nada, yo no. Lo que no se puede, es no hacer nada, y sin embargo lo hacemos. Esto es sensato?
No se puede dejar el campo libre, no te olvides que los muchos corruptos de hoy son hijos de los tibios de ayer. Por poco que hagamos por la sociedad, será mas que no hacer nada. Y hacer algo por la sociedad no es salir a romper “vidrieras” “autos” “edificios” y pegarle a la gente, tus hermanos, hacer algo por la sociedad es cambiar esta mentalidad de ventajas sobre el otro, de medir las cosas por “me conviene, no me conviene” sino por “si es bueno o es malo”, “si es verdad o es mentira”, procurando saber bien la diferencia y luchar contra uno mismo por hacer lo correcto.

Llego la hora de las mayorías, pero no solo para dar nuestro voto sino para exigir, tenemos que dejar de tener esta actitud pasiva de esperar todo de arriba y salir solamente cuando nos tocan el bolsillo, prepararnos para exigir, pero antes preparándonos para saber en que, y como. Exigir sin prepararse, es insolencia, exigir sin hacer lo correcto es hipócrita. Dejemos la actitud cómoda y aniñada de quejarnos de todo como victimas inocentes, o como niños malcriados.

No es que piense que somos malos, es que somos comodos, apáticos, desilusionados. Con mayorías apáticas y desilusionadas no se llega a ningún lado. Y no te engañes, es la mejor forma de no cambiar nada y tranquilizar la conciencia detrás del anonimato. Una conciencia que podrás amordazar, adormecer, pero no tranquilizar, porque la naturaleza nunca perdona.

Y no le creas a los teóricos que venden pragmatismo y corrompen la verdad con la “brillante” idea de “Lo importante son los hechos”, “no importan los principios”, porque no los hay. Porque” todo cambia, y no hay verdades permanentes”. Los ideólogos del liberalismo lo aplican para todo negocio, y todo es negocio.

No esperes que sea el otro el que empiece a cambiar. Cambiá vos y cambia el mundo. Por lo menos tu pequeño mundo. Y te sentirás feliz, por lo menos, de no ser responsable de tanta irresponsabilidad.

Si no haces, hace. Si ya haces, hace mas. Si no sabes, aprendé, si ya sabes, aprendé mas; si sos bueno, se mejor. Porque, para exigir ser mejor, tenés que ser mejor.

ABSOLUTISMO

Los primeros indicios liberales comenzaron junto a la decadencia feudal, se gestó formando parte de dos realidades diferentes, la realidad particular de aquellos teóricos de la burguesía y otra realidad ajena a ellos, pero de la que dependían y estaban inmersos, la realidad Aristocrática.
Como todos sabemos, la cultura medieval – de la que todo el mundo occidental deriva- se desarrolló en Europa, se basaba en una concepción de vida religiosa, con una fuerte presencia y predicamento de la Iglesia Católica.

El sistema medieval feudal basaba su fuerza en el poder de los Nobles, en lo político, y un error de interpretación Bíblica, de que “toda autoridad viene de Dios”, que usó como medio para sostener los intereses de la nobleza, haciendo creer que el titulo nobiliario llevaba implícito prestigio y autoridad. (Algo parecida ocurre en esta cultura liberal en la cual, pareciera, que la sola ostentación de un titulo universitario lleva implícita autoridad en la materia) Con éste caballito de batalla, la nobleza terrateniente, llegó a abusar despóticamente de su autoridad.

Como es lógico, vino la reacción, ningún atropello puede ser bien recibido, y naturalmente, a medida que crecía la clase burguesa -favorecida por el auge comercial de los nuevos tiempos- empezaron a acariciar la idea de ser dueños también de la tierra y el poder que estaba en manos de la Aristocracia. Para esto, el ataque y la concertación de fuerzas para destrónalos debía ser grande y certero.
El Renacimiento humanístico provocó un quiebre en los cimientos del sistema, concentrando el ataque no en el absolutismo practico- político, sino en el “absolutismo religioso” para derribar a través de éste, su autoridad política. Y comenzó junto con éste, el uso del odio hacia las calses dominantes, representada por la nobleza y el alto clero.

Pero una religión o una filosofía no es una ideología. Las ideologías son adaptaciones de las mismas, para fines específicos (poder económico y político) Pero así como las ideologías se buscan por y para intereses prácticos, parciales y temporales, de la misma manera están sujetas a manipulación y mentiras ,por esta causa están siempre destinadas a caducar.

La idea liberal se basaba en algo muy sencillo: si se piensa que un concepto, sostenido como verdadero durante tanto tiempo, resulta ser falso, puede perfectamente sostenerse con el mismo criterio que toda verdad puede ser falsa, por lo tanto la conclusión liberal es que única verdad absoluta es “que toda verdad es dudosa y relativa”.
Sin llegar a comprender los teóricos liberales, que el error no partió de la verdad, sino de una mala interpretación.
El relativismo no distingue la diferencia entre inventar o describir la realidad. La realidad no depende del juego de las miles de interpretaciones, sino de la realidad que se observa.
De la mejor o peor forma de observarla esta la mejor o peor forma de interpretarla. Pero ninguna interpretación subjetiva cambia la realidad objetiva de lo que es.
Demostrar la mentira feudal, de que todo el que pertenecía a la Nobleza era por orden de Dios autoridad máxima e incuestionable, era el mejor argumento para atacar, ya que solo se necesitaba sentido común y un mínimo de inteligencia. Para esto, hizo falta propagar un nuevo paradigma, totalmente contrarío al anterior, pero tan absolutista como el: “La autoridad no viene de Dios sino del pueblo”, y de esta manera la “voz del pueblo, es la voz de Dios”. (Tan mentiroso como el anterior). Y para destronar definitivamente a la aristocracia del poder, los teóricos de la burguesía empezaron a abrazar la idea de que el Estado debía ser abolido, porque éste era el aparato del cual se valía para encausar un sistema opresor y corrupto. Así nació el anarquismo. Según el cual, los ciudadanos de éste mundo seriamos libres de toda opresión cuando caiga toda autoridad y cuando cada uno sea artífice de su propio destino, sin mas autoridad que uno mismo, sin otra moral que la que cada unos se dicte.
Luego con el correr del siglo XIX el anarquismo liberal derivó en dos corrientes totalitarias.

Cada uno usando al Estado, en lugar de abolirlo. Manejarlo según sus ideas particulares de liberad y autoridad, garantizando así un “orden” de acuerdo a sus criterios morales propios. El liberalismo anarquista individualista y el anarquista colectivista o comunista, el primero con una visión ambigua, garantizando la ausencia del Estado en cuanto al libre mercado, pero amparándose en él, para dictar las leyes que le convengan a los poderes económicos, y por el otro lado, la otra anarquía, la colectivista o comunista, sosteniendo un aparato Estatal que garantice la perpetuidad en el poder del proletariado, en manos de sus “representantes”, obvio.

La religión verdadera y las filosofías acordes a la verdad, jamás fracasan, y aunque permanezca mas o menos oculta por la conducta de los hombres, de adentro y de afuera, o por el desprecio de los mal intencionados, por intereses mezquinos, no caen ni caducan jamás, porque son eternas. Y sí como las mentiras, que tarde o temprano caen, la verdad siempre por algún lado vuele a surgir, el tiempo es la única garantía del éxito.

PERDER

No se puede evitar que se interpreten mal las ideas, porque es imposible hacer un desarrollo completo de una sola vez, de cada tema o termino. Porque, mientras uno habla o escribe de un solo aspecto, de una realidad concreta, los demás puede estar pensando, en otro aspecto o aspectos, de la misma realidad que conocen, y al no coincidir, se produce el cortocircuito, pensando que se contraponen las ideas y en realidad pueden estar complementándose.

Cuando critico la cultura liberal, y sostengo que la cultura en que vivimos es liberal. Y pensamos como liberales, no necesariamente tenemos que saber -concientemente- que lo somos, cuando una ideología adquiere categoría de Cultura se convierte en una concepción de vida, una forma de sentir y de ver. No necesariamente de un pensar consciente, porque pasa mucho menos por allí, que por el inconsciente: individual y colectivo.
Cuando critico la cultura liberal, no lo hago en contra de “todas” las ideas liberales, o en contra de” todo” lo que los liberales hicieron, o hacen ( aunque en estos últimos tiempos se hayan agregado lo de “neo” para despegarse de los errores de los liberales del pasado, siempre es bueno reconocer los errores, en hora buena!!!). Esto quiere decir, que no pienso que estén totalmente equivocados, si fuera así, estaría siendo absolutista e igual a aquello que critico.

Te preguntarás: ¿que tiene que ver esto con el titulo “Perder”?
Tiene que ver, con la idea liberal de “Progreso sostenible” -que yo traduzco como progreso absoluto- y mí idea de progreso.

Coincido con el liberalismo que el progreso es todo, (el todo de una parte, no confundas) el progreso es ilusión, es ganas de vivir, es motivación, y coincido que el modo o camino para progresar es el desarrollo.
El desarrollo requiere de un proyecto, y tener un proyecto es ilusionarse, y es lo que da sentido a la vida. El sentido y gusto de vivir esta anclado en la motivación.

Ahora bien: ¿donde esta el error nefasto del liberalismo? ( está en su base ideológica, los errores de conducta se derivan de esta, aunque no como única fuente) Esta en su absolutismo ideológico.
Si ponemos el desarrollo y el progreso como fines en si mismo todo girará en torno a esto, y la excelencia humana estará en relación a nuestras capacidades individuales o colectivas que nos permite progresar, y todo aquello que retrase o dificulte el progreso es considerado por lo menos, inútil. El resultado lógico es la competencia, y el fin absoluto es ganar. Si ganar es el objetivo máximo, por consecuencia,” perder” es el máximo fracaso. Porque plantear la conformidad absoluta de un extremo, conduce necesariamente a la disconformidad del otro extremo.
Pero la existencia humana en el mundo no se puede reducir a un ganar o perder.

Y quiero para ir terminando hacer hincapié en la importancia de perder, que no es una mala palabra, es algo maravilloso, que nos posibilita mucho nuestro desarrollo y progreso.
(desarrollo y progreso no entendido a modo liberal, se entiende).

Lo primero que hay que perder son los miedos:

Perder el miedo a ofrecer nuestra ayudar, porque no me lo piden.
Perder el miedo a hacer el ridículo, porque me imposibilita la creatividad.
Perder el miedo de que se rían de tus ideas, porque reprimirás tu desarrollo.
Perder el miedo a equivocarte, porque no crecerás
Después y junto a esto:
Perder la brutalidad al decir lo que pensamos, para ser mas humanos.
Perder la vergüenza de desentonar con la mayoría, porque se rían o burlen.
Perder el orgullo por dar la razón.
Perder la vergüenza de pedir perdón.
Perder el tiempo para esperar al que esta atrasado
Perder el tiempo para levantar al que se calló
Perder dinero para no ganar por afano, y no humillar
Perder negocios para no dañar la salud social
Perder la libertad de irnos a vivir con alguien y dejar lo que nos corresponde con hijos a cuestas.
Perder la pereza para mantener el amor, no como el primer día, mejor!
Perder horas de diversión, para acompañar al que sufre.
Perder las ganas de pelar
Perder los odios, rencores y egoísmos para ganar de verdad.

Porque solo se gana verdaderamente, cuando se sabe perder.
Y recién cuando amamos de verdad, dejamos de ser liberales para ser verdaderamente libres.

PRIMACIAS

Las sociedades funcionan siempre encolumnadas detrás de una filosofía predominante, viene a ser “Su Cultura”.
En la historia de la humanidad se desarrollaron esencialmente tres Culturas, una que perteneció al Mundo Antiguo, otra al Medioevo y la tercera al Mundo Moderno.
(En el colegio nos enseñaron que el mundo moderno terminó con la revolución francesa, y que después de esta, comenzó la edad contemporánea, para mí esta división es incorrecta, por dos motivos: Uno, porque la revolución francesa no cambió la Cultura, solo sistematizó ideologícamente lo que ya se venia gestando. A lo sumo seria una segunda etapa de la misma Edad Moderna. Y segundo porque el termino Contemporáneo, nos dice mas del momento histórico actual, es decir, cuando pase la Edad Moderna, vendá otra con otro nombre, pero llame como se llame, los “Contemporáneos” serán los que vivan en el momento actual futuro.) En un próximo post, prometo escribir porque considero que son solo tres, pero en éste quiero detenerme en otro aspecto.

Dentro de esta Cultura, a la que todos pertenecemos, hay lógicamente diferencias individuales, pero estas, no modifican en nada de la filosofía social. Queramos o no, somos hijos de nuestro tiempo y vivimos en nosotros los mismos rasgos comunes a todos, aunque critiquemos y nos quejemos de la sociedad en general, o de los que están en el poder. No nos hagamos falsas ilusiones y no seamos tan presuntuosos, que cada unos tenemos nuestras cosas comunes a todos.

Las diferencias de cada Cultura predominante, está básicamente en relación con el concepto que se tenga del hombre, de Dios, y de las “Primacías” (aquellas cosas que se le da prioridad). De estos tres conceptos solo del ultimo voy a halarte hoy.

La primacía de la filosofía liberal esta asentada sobre tres pilares básicos, (dejando de lado por el momento, donde se apoyan los pilares, pero dejo en claro que la base es “la liberación”)

Las prioridades liberales son el Progreso, el Placer y el Bienestar. Lo nefasto de esta trilogía, no esta en la valoración que hacen de cada una de ellas en si misma, sino en darle carácter de “Primacía”. Ya que, en esta cultura, el individuo medio común, mayoría y masa, no sabe como encajar en esto, su responsabilidad social. Ante el bien común, se plantea si vale la pena resignar su progreso personal, su placer y su bienestar por el bien de todos. Esta disyuntiva favorece, alienta y perpetúa la corrupción. Puesto que cada nueva generaron al entrar en el sistema laboral se encuentra condicionada por el terror de excluirse o que lo excluyan del sistema y del status medio que discurre su vida.

Cuando un joven entra en el sistema, aun habiendo tenido una educación familiar sana, con principios morales, incluso con ideales de justicia y solidaridad. (valores tradicionales no esencialmente liberales). Y con buenas condiciones intelectuales, que le permiten proyectarse en cargos ejecutivos o de liderazgo, se encuesta casi necesariamente en algún momento de su carrera ante la tentación de entrar en ese “pequeño negocio” que alguien de arriba le propone, por ejemplo: un negocio chico, ayudarle a evadir un dinero non santo o eludir un impuesto impositivo abusivo. Aún sabiendo que va en contra de sus principios, el joven comienza a plantearse la conveniencia moral de tal propuesta:

Si no lo hago yo, lo hará otro, y no cambia nada.
Si no lo hago, ademas voy a quedar como un estúpido.
Si entro voy a sacar unos pesos sin hacer prácticamente nada, solo inclinarme un poco.
Si no entro voy a quedar relegado para el futuro.
Y la justificación del remate:
Si por mí, se vería obligado a declarar el dinero, saldrían ganado en definitiva los funcionarios del gobierno, que se lo roban todo, en cambio si yo progreso podré cuando éste arriba cambiar el mundo! (y aunque sospecha que eso nunca lo hará, sirvió de momento para decidirse y no sentirse mal). Después de una primera y angustiante vez, las demás serán mas fácil, su consciencia del bien se ira adormeciendo.
Si en lo personal estas en una situación parecida, sabé que te comprendo y no te juzgo, no se que haria yo, ya que, una cosa es hablar cuando se está lejos y otra cuando se viven las mismas circunstancias.

Termino con la famosa farse del liberalismo: “El fin justifica los medios” del tristemente celebre Maquiavelo, y con la frase oculta: “Todo justificación es valida para el progreso, el placer y el bienestar, mío y de mí gente”
Por eso la única forma de que el mundo cambie es a través de la cultura, desde la base social, que la formamos la gran mayoría, hoy espantosamente inactiva, en un proyecto orgánico sin esperar que vengan los que manejan las estructuras del poder para que lo arregle todo, pero sin dejar de insistir para que lo entiendan.