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SOBRE LA MAGIA DEL ARTE

Según entiendo y observo:

El arte tiene algo mágico.
La magia, tal cual todos conocemos tiene mucho de ciencia y de técnica, pero para que la magia se haga realidad necesita de un ser talentoso, para que cosas inconcebibles se hagan realidad.
La habilidad del talentoso mago hace que las cosas que son de uso común y corriente sean vehiculo de algo extraordinario. Podría decir sin temor a equivocarme que no existe habilidad, ni ingenio, ni creatividad, ni arte sin dos tres cosas fundamentales: el estudio, la observación minuciosa, la investigación científica experimental, y una paciente práctica.

El falso arte se queda con lo más fácil, con aquello que pertenece y permanece en la superficie de las cosas, no penetra en ellas ni puede trasmitirlas. Solo piensa que inventar Hay un viejo dicho de sentido común que dice que nadie puede dar lo que no tiene,
El falso artista crea inventando, imaginando incoherencias con mucho más ingenio para la promoción y el negocio que para lo que debería tener como artista. Es artista al fin, pero de otro tenor. . Sobredimensionando una genialidad de la que realmente carecen.

El arte real es mágico, porque comienza a crecer cuando el genial artista da su último toque, ese que ejecuta cuando decide después de casi infinitos ajustes abandonar la obra. El momento justo de su nacimiento, “comienza la magia” y el tiempo será testigo de su crecimiento, a tal punto que quizás después de mucho tiempo se la comience a valorar y a disfrutar.

El falso arte, admirado quizás cuando se hace (comúnmente por el propio autor y el cortejo de aduladores) no pasa la prueba del tiempo -esencial para que la magia del arte se manifieste- agotando cada vez más sus posibilidades de crecimiento y reconocimiento, que, aunque permanezca colgada en las paredes de los museos no pueden sostener más que segundos la mirada atónita de los espectadores, agotando en segundos su paciencia.

CULTURA

La cultura actual sufre de un mal congénito, la apreciación de la realidad en forma parcial. Al centrar la atención exageradamente en el hacer y tener más que en el ser, y poner la mira del conocimiento humano más en los aspectos formales, prácticos, exteriores, productivos o sociales, que en el conocimiento de su propio mundo interior y de los componentes de su propia naturaleza, ha provocado inevitablemente la perdida y el sentido de la propia identidad y seguridad personal. Como si a un hombre que ha de recorrer miles de kilómetros no se le informara sobre el estado y las características de su vehiculo, por mucho que se le estimule sus deseos de viaje y sus sentimientos a favor, éstos no serán suficientes para vivir la experiencia en forma feliz aunque en el recorrido consiga momentos más o menos placenteros.

La cultura, aquello que engloba el pensar y sentir de los hombres de cada tiempo, nos muestra que no existe tal independencia de criterio, todos somos aquello que adoptamos y adherimos. Solo los genios, que suelen ser muy escasos, hacen algo verdaderamente nuevo. Todos los demás no hacemos más que adoptar y cuando pretendemos adaptar lo adoptado para presentarlo como nuevo comúnmente solemos hacer más mal que bien. Lo que ocurre que el orgullo del hombre pretende más de lo que el hombre es, y si no puede ser busca parecer.

Lo que hace la diferencia entre pensamiento de excelencia y vulgar no se mide por estadísticas, por ideas de mayorías o de minorías, ideas nuevas o antiguas, sino ideas acertadas o desacertadas. La historia da cabales muestras de grandes multitudes detrás de ideas enfermas y maliciosas. Como también a demostrado que de un mal jamás deriva en un bien. Tanto uno como otro, siempre dan como consecuencia un resultado afín a su principio.

INCAPACIDADES

Por la mala interpretación de los textos Bíblicos se pone en duda la verdad de la misma manera que por una pésima interpretación del himno a la alegría haría poner en duda a un ignorante la genialidad del gran músico.

Historia con libre interpretación

Cuando apareció el primer hombre sobre la tierra me imagino su sorpresa cuando fue a sus compañeros de toda la vida a contarles el hallazgo.  Les dijo: “amigos, descubrí que pienso!!!”
Ingenuamente pensó que le entenderían. El pensamiento estaba fuera de sus capacidades, siguieron siendo simios hasta hoy.

Me imagino de la misma manera, pasado algún tiempo diciéndoles a sus descendientes,  ”amigos, descubrí a Dios!”  Este pensamiento sobrenatural también estuvo fuera de la capacidad de algunos pensantes, siguieron siendo solo pensantes, y aún es sorprendente.

LA VERDAD, MI VERDAD, TU VERDAD

Es inevitable que infinidad de cosas influyan sobre nuestros pensamientos, no solo en cuanto a la dureza o condescendencia de nuestros juicios momentáneos, sino también en canto a nuestra propia forma de pensar.
Con el argumento de la inestabilidad de la condición humana, los estados anímicos que influyen sobre nuestros pensamientos, el tipo de educación que hemos recibido sumando las influencias a las que estamos expuestos, la vulnerabilidad de nuestra visión particular, de nuestra débil o debilitada voluntad, del exagerado apego a nuestros propios sentimientos, se pone el acento en que es la verdad de uno, o unos, contra la de otro, u otros, y que por tal causa nadie puede determinar cual es la verdad.
Esta realidad de la condición humana nos podria hacer pensar que no hay una verdad o por lo menos no es posible demostrarla, por tal causa lo más sensato seria vivir siempre en una actitud permanente de duda.
Pero esto, que se da solo en la teoría, pocas veces se ve reflejado en la realidad concreta, ya que, si nos mantenernos en un estado permanente de duda, significaría que la duda es lo verdadero. Y por otro lado, para ser coherentes con el pensamiento de que la verdad universal, absoluta u objetiva no existe o no puede ser determinada, deberían los que así opinan no defender tampoco ninguna de sus propias ideas y mantenerse siempre en esa duda metódica que planteó el padre de la filosofía moderna.

Y si la verdad es puesta en duda, mucho más dudosa es la misma duda. Duda siempre parcial, porque se da casi exclusivamente con los planteamientos que se dan fuera de nosotros mismos, cuando la opinión de otro contradice la nuestra, negando o poniendo en duda lo que no nos cierra. En nuestra propia intimidad mantenemos una actitud hacia nuestra propia verdad como si cada uno fuéramos la justa balanza donde hay que recurrir para determinar que es verdadero.
Tener como parámetro para creer en un argumento determinado que es defendido como verdadero, que nos parezca bien y que su sentido encuadre en nuestros propios esquemas mentales esta en contradicción con el mismo pensamiento relativista y solo se entiende por la enquistada soberbia de cada unos que ciega toda posibilidad de buena voluntad.

AMBIGUEDAD

Según entiendo y observo:

Lo que pensamos en soledad no es a veces lo mismo que decimos en una conversación privada (de esas que casi se habla al oído) y lo que decimos en una conversación privada, a veces es diametralmente opuesto a lo que manifestamos en público. Y todo lo vemos muy normal.

COBARDIAS

Hay quienes están consustanciados con el mal de la época y defienden las ideas del momento porque se sienten bien, porque son “abiertos”.

Si en la intimidad no pensás como la corriente, pero sos de los que hablan con ambigüedad para quedar bien con todos, te pregunto:

¿Le tenés tanto miedo a la condena de los prejuiciosos que no le haces la contra categoricamente a sus estúpidas ideas?
¿Tenés tanto miedo a que te tilden de antipopular, cerrado o anacrónico, que no defendés las ideas de siempre porque hoy son prejuiciosamente despreciadas por viejas?
¿Se justifica por eso que te quedes callado o hables con ambigüedad para quedar bien con todos, aún con el mismo Dios y el mismo diablo si fuera posible?

No tengas miedo!! viví sin miedo, por lo menos hasta que te partan la cabeza.

PADECIMIENTOS Y PERVERSIDADES

Enfermo que acepta su enfermedad es aquel que la asume, no el que pretende ser sano y se enorgullece de ello.
Una persona que padece una enfermedad compleja y de improbable curación, necesita como nadie de la comprensión, el cariño y el acompañamiento de todos, pero se necesita, por el bien de todos, y también por el mismo enfermo que ese cariño no se pervierta por un “acompañamiento” exagerado. Nadie puede negar que de amores también los hay pervertidos.

OBSECUENCIA

Las ideas equivocadas pueden tardar en demostrar su error porque no hay nada sin de consecuencias. Lo triste es que aquellos que gustan de ellas siguen buscándole la vuelta para no admitirlo.

DIVERSIDAD Y UNIDAD

Muchos hay hoy, por el mal de época, mal de la estupidez y la superficialidad, que presumen de comprensivos hablando de diversidad e igualdad sin tener idea de lo que dicen.
¿Tendré alguna idea yo?

Parto de la base en aquello que estoy de acuerdo con todas las opiniones, que la diversidad jamás debe ir en contra de la unidad, esto es opinión unánime ya que por ésta unidad es que se acentúa en la igualdad.
Pero, para que la unidad sea sana, (creo que nadie está conscientemente a favor de una realidad enferma) se requiere de ciertas condiciones, las cosas de la naturaleza y la naturaleza de las cosas así lo determinan, que no se puede unir lo que debe permanecer dividido, como no se debe separar lo que debe permanecer unido. La unidad no es un valor absoluto en el que si o si todo hay que unirlo. Como tampoco dividir siempre es necesariamente algo malo.
La idea de unir de cualquier manera para igualar lo desigual es una idea aberrante, aunque se haga por un profundo sentimiento de compasión y por simple ignorancia.

La condición esencial que no puede faltar para la unidad en la diversidad es que, lo que se quiera unir no se repela mutuamente, es decir no vaya en contra de la naturaleza de las cosas a unir. Unir el bien con el mal, equiparando o igualando lo sano con lo perverso, lo bien formado con lo deformado. Una unidad e igualdad así es falsa y las consecuencias así lo determina, no las opiniones, porque de esa manera lo malo, por su “peso muerto” por su fácil condición tirará siempre para abajo corrompiendo lo bueno que va quedando.