Archivo por meses: junio 2011

SOBRE UNA FORMA DE FASCISMO

Métodos de un gobierno fascista en democracia

Búsqueda de concentración de poder a partir del acceso al gobierno por el voto popular.
Búsqueda incesante por el control y concentración de la información.
Compra de medios de comunicación por medio de “amigos” para convertirlos en medios de propaganda.
Compra de periodistas sin dignidad o necesitados de trabajo.
Ocultamiento de la información adversa al gobierno. Medidas políticas para limitar o anular el efecto de la información disidente.
Uso de fondos del estado para propaganda de gobierno y campañas proselitistas.
Uso de la burla, la ironía y la manipulación de la información para la descalificación sistemática de toda voz disidente.
Crear la consciencia pública a través de los medios hegemónicos al gobierno de que, quien está contra el gobierno está contra el país.
Mostrar a través de la propaganda a todas las voces disidentes como provenientes de un solo lado, como formando parte de un solo grupo corporativo y traidor a la patria.
Mostrarse continuamente como defensores de la libertad, la igualdad y la no discriminación.

Sentido de Republica Unitaria, imposición de individuos claves a gobiernos federales para control de gestión.
Plan sistemático de extorsión mafiosa por el método de premios y castigos. Premio a la “lealtad”, castigo a los “traidores”.

Apropiación del merito en forma absoluta por la aplicación de proyectos ajenos y arrogarse de ello.
Anuncios mediáticos y continuos de medidas de gobierno.
Mediciones y difusión de índices propios como garantía de verdad. Castigo a las consultoras no coincidentes, todas. También consideradas traidoras a la patria.
Demagogia constante y reparto de regalos a sectores sencillos y carenciados.
Derivados a jueces “leales” de toda denuncia de corrupción, enriquecimiento ilícito, etc.
Justificación del método por ser parte de las “reglas de juego de la política”

Hemos escuchado muchas veces la conocida frase que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, o su variante, cada pueblo tiene el gobierno que se le parece.

Observo con cierto descorazonamiento que somos o nos hemos convertido en un pueblo fascista. El fascista, el nazi y el marxista tienen un rasgo común, lo que importa es que se logren los objetivos sin importar como: el fin justifica los medios.
Veo con desazón que somos un pueblo con individuos formados en éste espíritu, muestras claras de la realidad del día a día. Se nota en el gobierno, se nota en la oposición y se nota en todos aquellos que aceptan cualquier cosa con tal de ver que al país crece en algunos aspectos importantes.

Los fascistas y marxistas son antidemocráticos, pero pueden desenvolverse muy bien también usando los medios que les brinda el sistema democrático.