Archivo por meses: agosto 2011

SOBRE UNA NUEVA EXPERIENCIA

De los libros se aprenden muchas cosas, pero los libros no son más que letra muerta, que solo se hacen vida cuando las podemos aplicar con buen discernimiento, y obviamente nos dan buenos resultados.
De la propia experiencia no se aprende mucho si no lo cimentamos y complementamos con lo aprendido de experiencias ajenas, experiencias que se encuentran también en los libros. Gran cosa es la experiencia!! pero hay de aquel que solo se vale de ella.

Hace poco un amigo me comento que Raúl Soldi solía decir que las obras tenían que hacer sótano antes de exhibirse.
El año pasado me lancé con todo a mostrar, después de toda una vida de estar guardado, con un vértigo que a mismo me sorprendió. En el contacto con colegas me dijeron muchas cosas, (a quien no le gusta dar consejos) una de esas fue -casi como en coro- que eligiera una temática y una forma determinada de pintar, para que ser fácilmente reconocible (es verdad, el mundo de hoy es demasiado grande gracias a los medios de comunicación que nos permiten conocer todo de todos lados y nos hace sentir cada vez más insignificantes, más chiquitos, generándonos por consecuencia ansias casi desmesuradas de fama.

Tengo que admitirlo que intenté seguir esos consejos, pero no pude. Sinceramente no pude, mí inquietud puedo más, porque, como pájaro que estuvo toda su vida encerrado o como un dique que ya no puede contener las aguas, salí con desmesuradas ansias de querer pintarlo todo, de dibujarlo todo, como se me antojaba en cada caso, sin importarme ni temas, ni temáticas, ni formas, no estilo. Quizás más adelante se pueda dar, y dedicarme a temas y formas más especificas, posarme sobre algo concreto, hoy solo quiero volar, siento que hoy no es el momento.
Y en esta etapa de búsqueda frenética se sumó también querer mostrarlo todo.
Hace un tiempito descubrí facebook, me pareció un medio maravilloso para conectarme y mostrar mis trabajos, tanto fue mi entusiasmo que comencé a hacer amigos a lo loco, hasta que me multaron con cuatro días de inutilización del servicio por solicitar amistades “indiscriminadamente”.
Cuatro días fueron suficientes para caer en la cuenta de mi estupidez. ¿Que estoy haciendo, me pregunté? ¿Que es esto de hacerme de amigos así como sí nada? Comencé dejando un cometarios “muy bueno lo tuyo fulanito!!, después vino la recompensa: “felicitaciones por lo tuyo!!” Y me pregunté: ¿que es esto de tirarnos flores mutuamente? ¿no es esto lo que siempre critiqué?: “entre adulación y adulación todos nos engrandecemos, o mejor dicho “nos creemos grandes.”

No le pido a nadie que cambie, solo te cuento ya que somos amigos en facebook, porque pasé del entusiasmo al fastidio. Porque así como nada es totalmente bueno o totalmente malo en esta vida, no sirve el estimulo sin crecimiento, y creo que solo se ayuda a crecer cuando nuestro comentario, nuestro parecer lo hacemos con ojetividad, no solo con cariño, teniendo en cuenta las luces y las sombras. Y esto en facebook no se puede, primero porque las “correcciones” no se deben hacer en público.

Hoy, esta experiencia me está conduciendo lentamente al mi estado habitual, volver a la paz de la jaula, para salir solo cuando sepa que me aprovechará la salida. Esta nueva experiencia me lleva a pensar que no hace falta mostrar todo. No hace falta estar siempre presente, siempre vigente por miedo al olvido,
que es conveniente mostrar, pero no como si ese fuera el fin de nuestro trabajo, como si ser conocidos fuera a convertirnos en mejores artistas. Es conveniente trabajar en soledad y con paz interior, para madurar como artista y así enriquecer la obra, en un equilibrio sabio entre mostrar y ocultar.
Creo que el artista no necesita reposo, necesita silencio y soledad. Las obras si lo necesitan, como decía Raúl Soldi, reposar en el sótano o en un rincón del taller.

SOBRE LOS BURGUESES SIGLO XXI

La historia nunca va para atrás, aquellos que pierden terreno difícilmente lo vuelven a recuperar, y si lo recuperan, nunca es por mucho tiempo. Así pasó con la historia de Malvinas, así ocurrió con todos los imperios, como así también con los ideólogos, ideologías y prácticas ideológicas.
Siguiendo un poco los entretenidos hilos de la historia hay una constante que, como otras veces apunté, se cumple inexorablemente, aunque cambien las figuritas y las circunstancias.
En el mundo, antes de la modernidad gobernaba la aristocracia. Hasta que los burgueses, presentados en sociedad como “los populares” los desplazaron con odios, desmanes y vejaciones, en nombre de la libertad. Y, aunque la anquilosada mentalidad aristócrata quiso “restaurar” su poder, tuvieron que conformarse con un lugar más que secundario hasta desaparecer del planeta.
La historia nunca va para atrás.

Pero, como estos burgueses en el fondo eran parecidos -amaban la riqueza y el poder personal y casi nada más-cayeron en lo mismo que los anteriores, en la antipopularidad de sus acciones.

El mundo pasó así a sus manos, se sentían realmente populares (claro que reconocían como sociedad solo al sector al que pertenecían) pero al poco tiempo mostraron verdaderamente lo que eran, antipopulares. Tomaron las riendas del mundo solo para su provecho, todo lo hicieron a su antojo, hasta inventaron filosofías para justificar su accionar. Pero, les duró poco la tranquilad, vinieron los nuevos burgueses, los renegados de su origen, y se presentaron en sociedad como los verdaderos populares, los “reyes” de las clases populares. Estos, desplazaron con odios, desmanes y vejaciones, a los burgueses antipopulares en nombre de la “igualdad” Y, aunque la anquilosada mentalidad de los burgueses antipopulares quisieron “restaurar” su poder, tuvieron que conformarse al fin con un lugar escondido por miedo a represalias discriminatorias, pero como no perdieron sus fortunas el poder lo mantuvieron subterráneamente. Aunque no pudieron nunca más ser lo que eran antes.
La historia nunca va para atrás.
He aquí, que estos “nuevos burgueses populares” demostraron con el tiempo no diferenciarse demasiado de los anteriores, también amaban-y aman- con afán la riqueza y el poder personal, solo que, a modo de bipolaridad, son hacia afuera amantes hasta las lágrimas del desprendimiento material de los ricos, -de los demás- por el pueblo y para el pueblo.

Una de las corrupciones más significativas de la “modernidad”, hoy llamada “progresismo” (para despegarse de su fracaso y mentores, los antipopulares) es la que se hace del lenguaje. Cambiando los significados de las palabras, o ampliándolos tanto que ya dejan de significar lo que son, o enterrando aquellas palabras que destruyen o destruirían su sentir ideológico.

Igualdad, ¿que quiere decir?

Quiere decir, (me dirás) igualdad de oportunidad para todos!! Bien!! Estoy de acuerdo. Pero, esto que quiere decir: ¿que todos tenemos los mismos derechos? ¿o que tenemos todos derecho a todo? ¿o todos derecho a las mismas cosas?.
Tener igualdad de oportunidades ¿es tener derecho a exigir y que me den lo mismo que se le da al otro? ¿Tengo derecho a exigir y que me otorguen ocupar un lugar, o llegar a algo, porque afecta mis sentimientos más profundos? ¿Es materia suficiente un sentimiento, para tener derecho a exigir lo que quiero y me sea otorgado?
Si decimos que no hay derecho, o no tiene derecho, que un analfabeto sea colocado como gerente de Banco, es de sentido común, y que en cambio sí tiene derecho a que se le enseñe a leer y escribir, esto también es de sentido común. La igualdad de oportunidades para todos debe ser entendida, explicada y usada como corresponde, no a la ligera para el discursos fácil y demagógico, para aplastar y pudrir las cosas sanas con montañas de basura. Porque, querer al pueblo y ser populares es promover y elevar el nivel humano de sus integrantes y no solo el mejoramiento circunstancial de su trabajo o economía doméstica, mientras se lo embrutece cada vez más para beneficio propio y del propio ego.
Me dirás que esta es la realidad, y que nada se puede hacer, que hay que aceptar las reglas de juego, que las medidas a largo plazo no se ven a simple vista y no suelen ser populares, y como requiere de la colaboración y continuidad de gobiernos donde la ideas e ingreses propios estén por debajo de los intereses de la Nación, nunca se va dar, porque esta es la realidad y esperar otra cosa es una utopía.
Te digo en respuesta a esto, que, sea como sea, hay otra realidad que no se ve a simple vista, y que la suerte de esta realidad y la de estos burgueses siglo XXI está echada, porque así como cayeron las aristocracias, y cayeron las burguesías antipopulares, caerán también estos, los burgueses populistas, porque el mundo va siempre hacia adelante y a pesar de las miserias humanas va mejorando. La historia nunca va para atrás.

SOBRE BUENOS Y MALOS

Lo bueno y lo malo, o el bien y el mal, están absolutamente presente en toda nuestra vida y realidad.
Se dice con buen criterio que el mal no existe, que es ausencia de bien, como tampoco existe el frío porque es ausencia de calor; o la oscuridad, ausencia de luz. Será así, pero la realidad es que se ve o se siente tanto el mal, como la oscuridad, como el frío.

Cuando hablamos de personas, ésta problemática está enraizada e íntimamente relacionada con la idea de libertad. Pereciera para algunos que la libertad está dada solo por la posibilidad de elegir, y solo no se es libre ante lo impuesto.

Según mi opinión, la libertad de elección no significa necesariamente elección libre. La verdadera libertad es aquella que se da a partir de una buena elección, no de cualquier elección.
Es verdad que sin posibilidad de elección no hay libertad, pero ésta por si sola no amerita. La libertad requiere mucho más que eso.

La libertad tiene un piso, un comienzo, que se da con la elección, pero el ejercicio de la libertad requiere de una sucesión de elecciones que nos lleven a buen destino, y para esto necesitamos elegir bien. Porque si elegimos mal, independiente de que lo veamos como un bien, nos conducirá a un mal.
Lo importante es que sea objetivamente un bien, no porque piense que lo es. Porque, si yo me alcoholizo pensando que es un bien para mi porque me hace sentir mejor, o me desinhibe en el momento que lo necesito, no lo será si termino dependiendo de el.
Cuando se eligen cosas que van condicionando futuras elecciones, porque van teniendo dominio sobre nosotros y van limitando nuestra libertad, y ya no estamos verdaderamente eligiendo, no somos verdaderamente libres.

La libertad humana es una libertad condicionada, y es verdadera cuando es lo que es, y no otra cosa, aunque nos guste más una libertad como la que gozan los animales no racionales. Añorar una libertad así me parece sencillamente infantil. La libertad de los animales tiene que ver con su particular naturaleza irracional instintiva. Nuestra naturaleza, si bien comparte ciertos aspectos con los animales, no comparte otros. No cabe duda que la razón nos diferencia (aunque no en todos los casos es una diferencia positiva, si elegimos por el mal, el espíritu enviciado convierte al individuo en algunos aspectos inferior a un animal, una verdadera bestia, aunque mantenga la apariencia física humana), la razón nos diferencia de los animales pero es -a mi entender- una diferencia de base. Lo que nos da la excelencia, lo que nos hace verdaderamente elevados es la razón ética con una conducta coherente con la razón. Pero, no cualquier razón, ni cualquier ética. La ética no es una palabra bonita para que cada uno la usemos como a cada uno se nos antoje. Eso no es libertad, es solo elegir.

Continúa

SOBRE HIPOCRESIAS

Los hechos políticos nacionales y las manifestaciones por la vista del Papa a España me provocó esta reflexión, digamos… entrecruzada.

Según entiendo y observo:

Con el fin de la guerra fría el mundo político determinó vestirse de izquierda, castigando desde entonces a los que no quieren disfrazarse.
Con el fin de la guerra fría el mundo político conservó las ideas de derecha para la macro política internacional y conservó las ideas de izquierda para la micro política, el discurso fácil y poder mantener sujeta a la masa del pueblo con el anzuelo demagógico.
La hipocresía ha sido una constante en los hombre de poder político en todos los tiempos, hoy no va a ser la excepción?!

Manifestaciones:

Es evidente que hay una necesidad humana que es la de unirse para manifestar un descontento, necesidad enraizada en el divino don de la libertad y el deseo de mejora. Pero nada dice la lógica humana que tenga que ser odiosa y violenta, si lo puede decir la lógica inhumana.
La lógica humana nos dice en cambio que la intolerancia y la falta de respeto es propia de los brutos y los débiles.

Malos sentimientos:

Hay una constante en la historia de la humanidad, que las personas de malos sentimientos se unen para atacar, despreciar y ridiculizar a los que fomentan el amor. (amor con mayúscula claro, a la parte del amor que se refiere a las pasiones, todo lo contrario)
Las personas de malos sentimientos conocen muy bien de odios y violencias. Los que se dejan llevar por malos sentimientos, -si no son malos van camino de serlo- siempre envidian a las personas buenas, es una constante.
Como todos sabemos, la envidia es un mal sentimiento que promueve la división y el enfrentamiento. Un sentimiento que convertido en vicio, nos lleva a maltratar y despreciar a todos, porque, junto con la vanidad, su hermana inseparable, nos hace creer que somos mejores. Muchos creen que no es envidia lo que tienen, porque creen que lo que sienten por el otro no es admiración, sino desprecio o asco, y eso no puede ser envidia, pero no saben quizás, que la envidia no es solo “desear ser como el otro y odiar no poder” sino también “odiar que el otro tenga o reciba lo que nosotros no tenemos o no recibimos.
También, es una constante en la historia de la humanidad, que los malos se muestren como buenos, (el mayor signo de envidia y de que saben lo que es el bien,) buscan mostrase como buenos por eso inventan motivos para pasar como benefactores de la humanidad, justificando sus odios y violencia por un supuesto bien.

Resentimientos

Dentro de los sentimientos que hacen mucho mal, especialmente a quien lo padece, es el que produce el amor propio herido. Normalmente –salvo casos extremadamente raros- amamos lo que hacemos y estamos bastante conformes con nosotros mismos, y con las ideas que a lo largo de los años hemos elegido para conducirnos en la vida, que no soportamos que sean puestas en tela de juicio por nadie. La religión y las filosofías iluminadas por el saber divino, vienen a decirnos lo que muchas veces no queremos escuchar y para algunos es motivo más que suficiente para odiar incluso a la mismísima idea de Dios y que con descaro buscan vengarse contra quienes se encargan de difundirlo. La consigna de todos los tiempos: para inutilizar al que envía destruir al mensajero.

Intolerancias:

Dicen los ateos militantes, que la intolerancia es propia de las religiones con convicciones firmes, ellos le llaman “dogmáticas”. Tener convicciones firmes no significa necesariamente estar en la verdad, pero no es éste el tema de reflexión.
El ateismo militante, que critica hasta matar si pudiera a la religiones con criterios fuertes, es hoy una forma de religión, intolerante, fundamentalista y tiene también convicciones firmes ¿de que se quejan?
Perdón por esto que voy a escribir porque es quizás antipático, y porque no quiero herir los sentimientos de nadie, pero estaría más que incompleto si no detallara que estos religiosos del dios Yo reúnen en sus filas a agrupaciones y organizaciones laicistas, liberales extremas, de derecha y de izquierdas, activistas homosexuales y lesbianas, feministas y ciertos grupos de Cristianos que saben que no lo son pero se muestran como tales.
Todos recordamos la primera manifestación de envidia que tiene registro la historia, un tal Caín que mató a su hermano solo porque era bueno. Por alguna extraña razón, cuanto más comprobaba su bondad más se llenaba de odio. Odio que lo fue haciendo malo.  Desde esa primera vez, esta historia se repite indefectiblemente.

Es muy útil estudiar las constantes del comportamiento humano a través de la historia, haciendo abstracción de personajes y hechos puntuales, para conocer los patrones de conducta y comprobar que lo que se nos quiere presentar como nuevo no es tal.  Y poder decir:  te conozco mascarita!!