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"NUEVOS CAMINOS II"

Todos sabemos que cada palabra hace referencia a algo, y que una sola palabra además de matices puede tener otro significado. Se me ocurre que cuantos más matices tenemos en cuenta de un mismo termino término más acertado será nuestro razonamiento y más amplia nuestra visión, pero no ocurre lo mismo con los significados, me parece. En este sentido, en los últimos tiempos, hemos entrado en un vicio peculiar, se utilizan múltiples significados para un mismo término. Tan es así que cuando hablamos, ya no sabemos bien en que qué estará pensando el otro.
En el arte, este vicio ha llegado a extremos insospechados ; hoy ya no sabemos a qué nos referimos cuando hablamos de arte. Si siempre ha sido difícil definirlo, hoy se hace imposible, por eso dentro del arte entra ya cualquier cosa, solo basta decir que lo es.

Voy a hacer unas aclaraciones antes de continuar.

Siempre que hablo o escribo sobre temas en los que toco intereses, se me hace necesario decir que todas las ideas y conceptos expresados, si son dichos con convicción es sólo porque creo en lo que digo, pero de ninguna manera pretendo mostrarlos como verdad universal, tengo en cuenta que son sólo desde mi punto de óptica.
La omisión de aclararlo de entrada, a veces me a ha costado alguna mala interpretación de parte de los lectores u oyentes, porque mi modo de expresarme en temas que conozco -aunque nunca acabe de conocerlos- es de alguna manera categórico, no me gusta ir con medias tintas, si compruebo luego estar equivocado en algún punto, como muchas veces me ocurre con gusto rectifico, porque como muchas veces me digo, es siempre mejor ver un error que creer no tenerlo. Si en algún momento doy esa impresión tengan a bien recordar esta aclaración.

Otra aclaración importante es tener en cuenta que no venimos a debatir, sino a ayudarnos a pensar, y si se piensa diferente en algo, o en mucho, es simplemente porque todo no puede verse igual desde distintos ángulos, y en lugar de decir “no estoy de acuerdo” será mucho mejor y mas sano decir “no lo veo de esa manera.” Muy bien, y no pasará nada.

Cuando hablo en parte o capitulo anterior de “angustia o depresión” para referirme al espíritu de aquellos ideólogos y artistas, no estoy pensando en gente inutilizada por el ánimo, como si nada de lo que vieron he e hicieron estuviera bajo un efecto desolador. Lo digo en un sentido más sutil, más oculto si se quiere, hasta a veces no perceptible por el mismo individuo, un espíritu que afecta el pensamiento casi sin darnos cuenta, algo que tiene que ver con sentimientos encontrados y cambios anímicos “pesimismo- optimismo”, “desilusión-euforia”, etc.
Aquellos trabajaban y tenían los mismas pasiones, ilusiones y desilusiones que nosotros hoy, pero con la influencia de su tiempo, como nosotros tenemos la nuestra, no hay nada más gráfico que la frase “ cada uno es hijos de su tiempo”.

Otro punto importante seria aclarar, de qué estoy hablando cuando digo que el arte de hoy debe dejar ya de girar en falso dentro de una misma tendencia, que, según mi opinión, ya está envejecida, caduca, que si bien fue el signo de su tiempo, ya pasó, como pasó su siglo.
Hay veces que los artistas nos podemos creer, que sólo buscando hacer un arte diferente al otro somos diferentes, para hacer un arte diferente primero hay que serlo, el “ser” está antes del “hacer”,
así como el “hacer” es consecuencia del “ser”. Por eso, “la tendencia” está más allá de los movimientos y mucho más allá de las infinitas originalidades personales, no tiene mucho sentido la búsqueda casi desesperada por hacer algo diferente, para impresionar y sorprender si no se cambia en lo esencial, la mirada. El arte nunca tuvo la vocación de monito de circo, cuando la gente iba a ver que de nuevo traía, para reírse un rato con la nueva pirueta que le había enseñado su dueño; el arte es algo serio y el que lo banalice está reduciendo su espléndido contenido.
“La tendencia” está un escalón arriba que los movimientos artísticos, de estos surge, pero no son la misma cosa. Todos los movimiento de vanguardia que nacieron en las primeras décadas del siglo XX surgieron bajo la sombra de una sola tendencia, tendencia que produjo además todos los movimientos de vanguardia posteriores, después de la Segunda Gran Guerra
Todos sabemos que en la historia de la humanidad siempre se han dado tiempos de esplendor y de crisis, a veces crisis locales, otras mundiales. Lo mismo ocurre en la vida de cada uno de nosotros y de cada nación. En las épocas de esplendor de una nación, se suelen dar por consecuencia, camadas de gente brillante, y por consecuencia también estos arrastran y elevan el nivel general produciendo un círculo virtuoso, los solemos llamar “épocas doradas”. En las épocas de crisis obviamente ocurre lo contrario.
En la época anterior al debacle del siglo XX tuvo Europa su “época dorada.” que se reflejó también en el arte. La famosa “bella época” de Francia se vió claramente manifestada en un gran movimiento de vanguardia, el primer movimiento de vanguardia moderno en lo pictórico, que produjo una verdadera revolución, y cambió la tendencia. Abrió las puertas a infinitos avances creativos; un pequeño tiempo más siguió el arte por esta línea, con los artistas postimpresionistas, pero duró poco, pasó a un segundo plano por la prédica agresiva de una camada de artistas revolucionarios que querían destruirlo todo, y, aunque tomó mucho de sus ideas, los hicieron caer también en la volteada; la época dorada quedó en la historia, vino la Primera Guerra mundial y con ella todo lo que ya conocemos.
El movimiento antagónico al que me refiero es el expresionismo, un movimiento hijo de su tiempo, que también aportó lo suyo (nada es todo luz ni nada todo sombras), pero que ya es hora de hacer un cambio y encontrar nuevos caminos.

"NUEVOS CAMINOS I"

PRIMERA PARTE

Hace tres siglos, la concepción del hombre y del mundo dio un giro espectacular. La gran mayoría de los intelectuales no supieron digerirlo convenientemente; por la abrumadora proximidad de los hechos que vivieron, el terror se adueño de las calles de Paris, y de Francia entera. Todos sabemos que ante los grandes acontecimientos revolucionarios no es fácil mantener la independencia de criterio: la opinión pública nos arrastra a tomar partido detrás de ideas y personajes que realmente no conocemos, y pueden llevarnos a actitudes y acciones equivocadas.

Como resultado de este giro, de su renovación cultural, se pudieron abrir caminos de libertad o de esclavitud según se las mire o se las aplique. Lamentablemente para mi, no siguió el camino adecuado y aunque siendo esto opinable lo que no se puede negar es la realidad; hemos vivido un siglo XX de gran perturbación: dos tipos extremos de totalitarismos, odios, venganzas y genocidios de uno y otro lado, guerras civiles, dos Guerras Mundiales, más una tercera oculta y traicionera como fue la guerra fría, levantamientos de “hermanos” contra “hermanos” (idea rectora perdida con las nuevas ideas).
Estos movimientos estaban inspirados en esa angustia, y pretenderon destruirlo todo más que renovarlo (es decir, descartar solo lo malo e incorporar nuevas formas para reemplazarlas). Con esa idea llegaron hasta tocar los propios cimientos, como si nada de lo hecho por la humanidad hasta ese entonces sirviera. Europa toda fue el caldo de cultivo de todo lo que conocemos hoy: de la filosofía autodenominada “moderna”. En éste contexto nacieron los primeros movimientos artísticos de vanguardia.

El rasgo común de todos estos movimientos fue de una gran angustia existencial, en un mundo que veían caerse en pedazos. El ánimo depresivo pasó al campo de las ideas sin que pudieran mantener la independencia emocional. Debe haber sido muy difícil, sin ninguna duda, no seguir esos derroteros, especialmente para las grandes mayorías, más acostumbradas a seguir tendencias que a crearlas. Pero, me pregunto: hoy, después de un siglo ¿es posible que el arte siga las viejas ideas de aquellos vanguardistas deprimidos?

En esos comienzos de siglo XX, Francia mantenía aún el estandarte de abanderado de las naciones y de las artes; quien quisiera ser un gran artista debía mirar a Francia e instalarse en Paris y seguir la tendencia. Pero pasó el tiempo, Francia dejó su lugar a Estados Unidos (mejor dicho no se lo dejó, Estados Unidos se lo arrebató con su poder económico) y hoy el mundo del arte mira a los norteamericanos. Y aquí seguimos mirando las tendencias, que no está mal siempre y cuando sea arte y mantengamos la independencia. Hasta usamos su idioma “Gallery Night” para hablar de las “La Noche de las Galerías”.

¿Continuaremos siguiendo a guías ciegos por miedo a quedar relegados por una mentalidad que sigue la misma tendencia? ¿Seguiremos repitiéndonos con un arte confuso, complicado y extrañamente introspectivo, como lo intuyeron aquellos ideólogos? El mundo de hoy más que nunca necesita abrir nuevos caminos, y coherentes.

INAUGURACION "NUEVOS CAMINOS"

Ya pasó una semana de la inauguración de la muestra “Nuevos Caminos”.
Les cuento que estuvo todo muy lindo. No explotó la sala como esperaba, pero tampoco estuvo nada mal.

Agradecimientos:

Agradezco en primer lugar a las autoridades de la SAAP que me hicieron un afectuoso recibiendo, a la productora del programa “Artistas Ocultos” que vinieron a filmar; a Joaquín Flores, mi colaborador en la web , que me acompaña paso a paso en esta hermosa locura de abrirme camino.
Agradezco a todos los que me acompañaban siempre espiritualmente.
Agradezco a mi hermana, que aún sintiéndose mal vino, a mi hermano que fue el primero en entrar a la sala y el último en irse, y porque me acompaña permanentemente en el desarrollo de las obras, con sus oportunos consejos, agradezco a todos los que vinieron y a los que me dieron la grata sorpresa, ya que no los esperaba.
Por último agradezco a mis hijos que me acompañan siempre, a mi esposa por su amorosa paciencia y a Dios que me da todo gratuitamente.

MENTIRAS ARTISTICAS

Lo primero que se necesita para ser un auténtico artista, es tener algo ajeno a las cualidades artísticas, ser decente.
Sin decencia, no podemos tener respeto por el arte ni respeto por el público. Sin respeto por el arte haremos cualquier cosa y diremos que es lo que no es, en nombre del arte.

DEL ARCON DE LOS RECUERDOS

                              

Esta es la imagen de un óleo sobre cartón que pinté aproximadamente a los 12 años. Como se nota, está muy deteriorado y no creo que resista mucho más el paso del tiempo, porque se está saltando la pintura. El detalle simpatico para mi es como lo firmé: “PENA 3″,  es que en casa cuando tomé los pinceles por primera vez, ya pintaba mí papá y mí hermano mayor.

NAZISMO

NAZISMO

Investigación histórica personal, incompleta.

1) PARTIDO NAZI
El Nazismo comenzó como partido político.
Significa nacionalsocialismo, hace referencia a todo lo relacionado con la ideología. El término “Nazi” deriva de las primeras dos sílabas del nombre oficial del partido: Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o “NSDAP”
Los miembros del partido se identificaban a sí mismos generalmente como Nacional socialistas y solo raramente como “nazis”.

2) IDEOLOGIA NAZI
El nazismo se gesta en los años 20 y alcanzará importancia en los años 30, momento en que las duras condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles (1919) se juntan con la grave crisis mundial (la Gran Depresión) del Jueves Negro en 1929

3) MOVIMIENTO NAZI
Surge con fuerza en Alemania en 1930 por la conjunción de varios elementos.

1) Un fuerte descrédito de las democracias liberales.
2) Una tradición cultural del pueblo alemán, “el espíritu alemán” “volkgeist” que se remonta a personajes tales como Lorenz von Stein y Bismarck en la cual el Estado adquiría poderes dictatoriales, demandando orden, disciplina y control social estricto a fin de de garantizar crecimiento y el bienestar económico de la población.
Esa tradición se transforma, bajo la influencia de personajes como Ernst Forsthoff (jurista conservador de gran influencia), quien, a partir del periodo de la República de Weimar, postula que los individuos están subordinados ya sea al «Estado absoluto» o al «Volk», bajo la dirección de un Líder o Führer.
3) Manifestaciones extremistas de toda índole, tanto de izquierda como de derecha que hacía que las calles se llenaran de manifestantes.
4) La seducción que ejercía una forma de gobierno dictatorial por su capacidad de resolver los conflictos rápidamente, capaces de controlar y resolver las crisis, el caos económico y poner fin a las constantes manifestaciones y huelgas.
Rusia, Italia (con Mussolini) y el Japón Imperial, eran ejemplos de “gobiernos fuertes”, que no sólo resolvieron la crisis a mediados de los 30 sino que fueron percibidas como restaurando el orden social aún con anterioridad a esa solución a problemas económicos.
6) Situación acuciante por los devastadores efectos económicos por la Primera Guerra Mundial.
Para explicar la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial el ejército de ese país argumentaba haber sido traicionado y “apuñalado en la espalda” por los bolcheviques y judíos.
7) La obligación de pagar el tributo de la derrota.
8) Descontento popular ante la injusta situación.
9) El nazismo transforma, sin mucha dificultad, el culto a la fuerza del más fuerte que es el ario, en un antisemitismo puro y simple, utilizando la preexistente leyenda de una conspiración judía para hacerse con el control mundial.

1930 Surge el movimiento nazi en Alemania
1933 Hitler asume el poder del gobierno alemán, con el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP, Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei) hasta 1945

                                    

SUPERAR LAS EXPECTATIVAS

Muy distinto entendemos las cosas cuando tomamos los medios como fines, o lo importante como secundario.

El otro día, en la inauguración de mi muestra de pinturas en la SAAP, (Sociedad Argentina de Artistas Plásticos) dije una frase aparentemente poco feliz. Esa típica expresión en las que queriendo decir una cosa se entiende otra.
Ahora, que ya terminó el tiempo de corridas y dispongo de un tiempo más de paz y soledad, quiero reflexionar un poco sobre eso, ya que me puede servir para ampliar mis puntos de vista, y los tuyos.

Después de la presentación oficial de la muestra de parte de las autoridades de las SAAP, me tocó hablar para hacer un breve comentario sobre las obras. Apenas comencé, cometí un aparente error al querer decir algo que para mi fue fundamental en mi carrera, dije que yo siempre “busqué superar las expectativas de los clientes”. En cuanto lo dije sentí que algo podía no estar bien, pero, como tantas veces, seguí adelante como si nada. Por esas cosas del momento (y por falta de luces) no volví sobre mis palabras corrigiendo la frase o aclarándola mejor, igualmente no me pareció para tanto. Aunque advertí que ni la palabra “busqué”, ni la palabra “clientes”, eran las adecuadas al entorno.
Pero corroboré la duda cuando alguien de los presentes, no la dejó pasar. Cuando el presentador del acto invitó a hacerme alguna pregunta, la persona en cuestión, una artista plástica, comenzó diciendo “me voy a permitir hacerte la contraria…” y con esa intervención hizo más notorio el aparente desliz, incluso para aquellos que quizás no lo habían advertido. Mientras ella hablaba yo pensaba: que distinto se entienden las cosas cuando se opina partiendo de una rápida mirada.
Veamos un poco, de las dos, la palabra que me parece más desacertada, sin ninguna duda fue “busqué”, porque inspira la frase, en su lugar podría haber dicho quizás “esperé”, pero de cualquier manera da a mala interpretación. Es verdad que hay una sutil diferencia entre “buscar superar las expectativas del público”, que “esperar superar las expectativas del público”; la primera se centra más en el público, por ende lo “importante” pasaría a ser la opinión pública; el segundo se centra más en en la obra que realizamos y la opinión de los demás, aunque importante, pasa más a un plano secundario e incluso accidental.

Ahora bien, la aspiración a superar las expectativas, tanto si uno la busca o la espera, evidentemente puede verse de dos maneras, como una búsqueda por agradar, simplemente como búsqueda de aprobación, que se puede traducir en miedo a dejar de agradar y repetirse para no desagradar, o también como un desafío a más, a no conformarse, por más que nos aprueben.

La búsqueda por agradar puede muchas veces hacer caer en grandes canalladas, puesto que el público, mucho menos el masivo, que suele estar lejos de las altas exigencias, puede ser presa fácil del manipuleo demagógico, para ganarlos para el propio beneficio “vendiéndoles” fruta mala seduciéndolos solo con una cáscara atractiva. Recuerdo una de estas tantas frases sabias, que mi querido viejo repetía hasta el cansancio a mis hermanos y a mi -como para asegurarse que nos quede bien grabado- éste consejo de un canalla: “Si el público es necio y paga, es bueno hablarle en necio para darle el gusto”

Me parece que no hay artista que no desee íntimamente ser exaltado sobre los demás e incluso soñar con ser un genio, sentimiento guardado cuidadosamente para uno, salvo en aquellos que estúpidamente gustan mostrarse como tales. Pero el deseo o búsqueda de notoriedad solo es laudable cuando no se trabaja por la propia gloria personal, vanidosa, sino para usar de ella para beneficio y gloria ajena.
Estoy totalmente persuadido, que una de las características de la genialidad es precisamente ésta, la de superar las expectativas de la gente, así es como algunos han superado a sus contemporáneos. Y pienso que no me da la altura para acceder a esa categoría, y no pierdo el tiempo pensando en eso, cuando algún éxito transitorio y efímero quiere seducirme me miro un poquito, miro a los grandes, y me río de la torpe “inspiración”. No por esto voy a negar que mi vida la marcó esta búsqueda de superar las expectativas, creo que solo así se puede llegar a la excelencia, aunque nunca llegue. No son solo los resultados los que valen. Esta búsqueda, nunca significó para mi una tortura, (como les puede ocurrir a aquellos que pretenden más de lo que pueden), sino todo lo contrario, me ha servido siempre de acicate para sobreponerme una y mil veces a las caídas y volverme a levantar, sacudir el polvo y volviendo a empezar.

El objetivo de superar las expectativas del otro me parece muy bueno siempre y cuando no sea tomado como un absoluto, ya que, depende de la intencionalidad del acto la virtud de la acción. ¿Acaso podemos ver mal que un viejo enamorado busque sorprender a su amada esposa llegando a casa con un ramo de flores cuando ella no lo espera? ¿O caer por sorpresa a saludar a un amigo el día de su cúmplenos? ¿u ofrecernos a ayudarle cuando sabemos que lo necesita y no ha pensado en nuestra ayuda?, o por el contrario, cuantos corazones insatisfechos debe haber por nuestras faltas sin advertirlo, como fallarle a un amigo o los padres y salir después con una tonta escusa.
Una ves leí que los hombres somos como los viejos cañones, que hay que apuntar muy alto para que legue y la experiencia me indica que es así, si no tratamos de superar las expectativas es muy posible que nos quedemos cortos.

Este objetivo de mis inicios, y que mantuve a lo largo de los años, me sirvió como medio -no como fin- para superarme día a día, y no confórmame nunca con el visto bueno de los demás, y ha sido un remedio eficacísimo para no conformarse con la mediocridad, aunque ella habite en mi.