ESPIRITUALIDADES MODERNAS

Hoy está de moda un sinnúmero de espiritualidades de corte oriental que sus cultores lo trasmiten a través de un mensaje sumamente atractivo, algo así: “enseñazas provenientes de antiguos sabios de oriente que han encontrado la formula de la armonía y la felicidad”

Hoy está de moda en occidente gracias a la multiforme y contradictoria New Age. Un movimiento típicamente norteamericano, -donde iba a surgir sino allí- en la década de los sesenta. (1960). Un movimiento sin estructuras ni compromisos, totalmente libre, al mejor estilo liberal, donde cada uno toma lo que más le gusta. Así encontramos cultores de todas las variedades antiguas, con un denominador común.

Estas espiritualidades atraen a espíritus dispuestos por el alo de misterio que las envuelven, he aqui lo novedoso, sino no tendría cabida en una sociedad que rechaza sistemáticamente lo viejo. Dicen que ayudan a captar las energías cósmicas y a utilizar esas fuerzas energéticas para lograr la paz interior y la salud armónica del cuerpo con la mente.

Espiritualidades que prometen bienestar, es decir llegar al clímax, una mística cuerpo-mente a través de experiencias interiores individuales. Un “hágalo usted mismo” idea que le encantaba al mismo Gandhi. Una cuasi religión, o religión sin Dios, al estilo panteísta hindú,  donde Dios está difuminado en todas las cosas, un dios que se percibe solo como energía, una especie de alma única y universal, donde todo es “Dios” pero que en definitiva todo concluye en ausencia de Dios.

El gran auge de estas espiritualidades se fundamenta en que el creyente no se compromete con nada, menos con una lucha interior para depurar las “sustancias” nocivas de su egocentrismo, solo se concentra en un equilibrio cuerpo-mente a través de unas meditaciones trascendentales donde parecen flotar. Y tiene su éxito gracias a que usan el potencial más anclado en el espíritu humano como es el ego.
Al hombre de todos los tiempos, por la historia lo conozco ( lo aclaro por las dudas) siempre le cautivó las ideas que le hacían creer ser grandes y poderosos, algo así como súper hombres capaces de valerse solo por si mismo, sin ayuda de nadie y por sobre todos,  gracias a ésta idea triunfaron los iluminstas del pasado.

Una nueva religión fomentada también curiosamente por la Organización de las Naciones Unidas para el Nuevo Orden Mundial que está pretendiendo imponer para el futuro de la humanidad.

Estas espiritualidades tiene un relativo éxito especialmente en la juventud, desesperanzada con los móviles materialistas e injustos de la sociedad o por ver mal la fe y moral tradicional cristiana.

A mí particularmente me produce un profundo dolor, porque aquellos que van captando son amigos, o hijos de amigos, o alguno de mis propios hijos. Quisiera no decir nada, porque creo que es preferible creer en algo que vivir desesperanzado, pero no puedo aceptar que por ésta causa vivan engañados, porque solo debe ser lo que es, y no lo que parece ser.