IMBECILIDAD

Según entiendo y observo, y comprendo.

Además de inmoral la demagogia es una imbecilidad, porque, aunque quien la use se crea muy vivo aprovechándose de la ignorancia o buena fe de los demás, tarde o temprano se le vuelve en contra.

No podemos negar lo evidente, aunque si acomodarlo a nuestras conveniencias. La demagogia siempre va acompañada de sus amigos: facilismo, populismo, oportunismo, amiguismo.

Cuando no se piensa como se debe, no se trabaja como corresponde. No trabajar como corresponde es no atacar a las necesidades desde su raíz. Esto significa también, no trabajar “cuando” corresponde, o sea, antes de que se origine el problema.

El imbécil, que muchas veces suele ser demagogo cuando llega al poder, suele reaccionar solo cuando el problema lo tiene encima, es un miope, no puede ver a distancia. Cuando ya es tarde se agarra la cabeza buscando una solución rápida, fácil y extremista, acorde a su mentalidad sin matices, no quedándole más remedio que elegir entre darle de comer al problema o molerlo a palos.